Centrar tu negocio en redes sociales pensando que así triunfarás es un error garrafal, ya que las redes sociales están diseñadas para mantener a sus usuarios el mayor tiempo posible conectadas. Quien desconoce el mundo digital no imagina lo potente que puede ser una web bien construida.
Efectivamente, lo que intentan venderte los gurús del marketing actual es un error mayúsculo: enfocar tu negocio en las redes sociales. Son útiles para dar a conocer un producto, alcanzar a más público y, en definitiva, hacerte un nombre entre tus seguidores.
Pero, ¿qué ocurre? Nos olvidamos por completo de nuestra página web. Ya lo he comentado en ocasiones anteriores, pero quiero insistir porque me encuentro con clientes que precisamente están haciendo eso: intentando centrar su negocio en publicar en Facebook y, sobre todo, en Instagram, donde parece una guerra constante de publicaciones. Muchos dicen que hay que publicar para los usuarios, ser persuasivo, etc. Todo eso está bien y te permite llegar a mucha gente, pero lo que realmente te hace vender es tu página web.
Las redes sociales no son para vender, tu página web, en cambio, SÍ lo es.
Hay usuarios que gastan auténticas fortunas en publicidad en redes sociales, especialmente en Facebook e Instagram, sin obtener buenos resultados porque su página web no está optimizada para la venta. Las campañas de marketing en redes deben servir para dirigir al usuario a tu página web, la cual debe funcionar como un comercial disponible las 24 horas.
El visitante que llega a tu sitio web debe quedar cautivado y convencerse para que te compre, o te facilite sus datos para futuras ofertas, o se vea seducido por una promoción irresistible que culmine en una compra.
La mayoría de los seguidores en redes sociales no se convierten en clientes. Muchos te siguen por curiosidad, pero solo un pequeño porcentaje de esos miles de seguidores adquirirá tu producto.
Debes considerar que las redes sociales están diseñadas para mantener al usuario dentro de la plataforma el mayor tiempo posible. Si creas contenido que saca a los usuarios de la plataforma y los dirige a tu página web, Facebook o Instagram reducirán la visibilidad de ese contenido para tus seguidores, a menos que pagues por ello. Por eso, muchos se desesperan al no ver resultados tras publicar innumerables veces.
La única forma de alcanzar a miles de personas es mediante publicidad de pago. En ese momento, tendrás una única oportunidad para dirigir a ese usuario a tu página web y venderle tu producto o, al menos, captar su email para futuras acciones de marketing directo.
Estrategia en tu sitio web
Deja de malgastar tiempo y concentra tus esfuerzos en desarrollar una estrategia web sólida que funcione de forma casi autónoma, como lo hacen gigantes como Amazon. Tu estrategia web es crucial y es precisamente donde la mayoría falla.
Invertirás cientos de euros en campañas de pago, solo para descubrir que tu web no convierte. Un diseño web atractivo no garantiza funcionalidad ni ventas.
Mi objetivo es concienciar a mis clientes sobre la importancia de estos aspectos, ya que son la base del éxito de cualquier negocio en internet.
Si logramos que un usuario nos facilite su email, abarataremos costes en futuros lanzamientos de productos, pues las promociones llegarán directamente sin depender tanto de la inversión publicitaria.
Conversión Web
Realiza las campañas que necesites para atraer a los primeros usuarios, pero ponte siempre en su piel. Estudia su comportamiento, anticipa sus acciones y guía sus clics para dirigirlos hacia donde deseas.
Ofrecer muchos servicios o productos no incrementará tus ventas. La clave reside en la conversión web, que a menudo se logra con un único producto o servicio estrella, permitiendo ventas recurrentes al usuario.